Recordando mi bonita historia de amor (parte 2)

Pasaba el tiempo, seguía siendo el chico cariñoso, claro que no soy perfecto, tenía mis defectos pero nunca me faltó cariño, atención, amor y compañerismo contigo y poco a poco surgieron algunos problemas y traté de hablar contigo sobre eso pero ya sabes, no eras de prestar atención, solía hablarte y tu me escuchabas pero no me decías nada, o decías que ibas a hacer esto o aquello pero nunca vi que sucediera nada, y todo lo que te molestaba o te irritaba de mi yo trataba de mejorar o cambiar, maldita sea, quería que funcionara pero me cansé de tratar de hablar, de tratar de hacerlo funcionar, y terminé cometiendo errores contigo, hoy me doy cuenta de que mi error no es justificable pero no estaba demás que me hubieras escuchado o prestado atención a las cosas que te contaba, yo siempre te conversaba, siempre evitaba las peleas, siempre buscaba arreglar las cosas más tranquilamente porque yo soy así, puedo ser un poco duro y grosero a veces, pero contigo siempre fuí un amor, siempre te he mostrado lo mejor de mí y sé que tú también has hecho mucho por mí, pero el tema de no tener la iniciativa de escribirme de la nada o recordar fechas especiales como solíamos hacer me empezó a doler, el tema de no recibir nunca una sorpresa me empezó a molestar.

Sé que tenemos que hacer las cosas sin esperar nada a cambio, pero el amor es una calle de doble sentido, ¿no crees?, y así como a ti te encantaron mis sorpresas, a mí también me encantaría sorprenderme, ¿sabes? Tal vez no aceptes muchas de estas cosas que te digo y hay otras que me he guardado para mí mucho tiempo porque se que no las aceptarías, pero yo dije también necesitaba recibir lo mismo de ti.

Sé que tuviste tu pasado, tus traumas, pero yo te di tantas pruebas de que podías venir conmigo y te cuidaría muy bien… eres hermosa!! Éramos hermosos juntos, pero entonces… volviendo al tema, me equivoqué contigo y te lastimé, pensé que sería el final, te sentías muy mal, pero tu querías seguir intentándolo conmigo, nunca me disculpaste ni me perdonaste, y cada vez que te molestabas conmigo me lo restregabas en la cara, pero aun así no me rendía, yo seguía ahí, yendo atrás de tí, intentando demostrar que seguía ahí, que estaba arrepentido, muchas veces fui yo quien cuidó de tus lágrimas, provocadas por un estúpido error mío, pero yo siempre me quedé ahí a tu lado, y seguimos construyendo nuestra vida, recuerdo que luego de mi error tomaste algunas acciones para demostrarme que “No necesitaba haber hecho eso, nos queríamos y podíamos haberlo resuelto de otra manera”, pero el error ya se había cometido y el tiempo pasaba y cuando no estábamos de acuerdo, las discusiones siempre volvían a este tema y todo lo que yo decía lo volvias en mi contra.

Al principio estaba tranquilo, no era de hablar o de discutir, pero con el tiempo todo se fue enfriando, me cansé, me cansé de dejarte notas en el café cuando ibas a trabajar para que pudieras ver cuando te despertabas y no te importaba un comino, cansado de escribir cartas, cansado de los mensajes de texto en nuestro grupo de conciliación en whatsapp que por cierto solo estábamos los dos (vi esto en algún lugar de Internet, la intención de este grupo era que siempre nos entendiéramos allí y nos mantuviéramos a salvo allí porque estábamos juntos y para no dejar que las peleas nos destruyeran), de todos modos volviendo al tema, me estaba cansando dejar la casa lo arreglada, de dejarte la comida hecha para que cuando llegaras a casa del trabajo no busque suna excusa para quejarte, o simplemente tener un mal día recordandome lo que hice y volviéndome a tirar en la cara lo que había hecho.

La cuarentena no fue fácil, nos divertíamos mucho juntos pero también peleamos mucho, recuerdo y no puedo quitarme de la cabeza algunas palabras que me dijiste que a pesar de amarme me lastimaban ya sabes, y tal vez leerás esto algún día, no me quejo de nosotros, nuestra relación fue hermosa pero pasamos nuestros tiempos difíciles, y solo estoy escribiendo esto porque necesito sacarlo todo y seguir adelante, lo he pasado muy mal y escribiendo esto ha hecho que sea más fácil. Todavía recuerdo el día en el que hablamos sobre el compromiso de un amigo y cuando te hablé de nosotros me dijiste que nunca te había pedido que te casaras conmigo y yo no estuve de acuerdo y entonces me preguntaste “¿dónde está el anillo?”

Y te recordé mi gesto cuando teníamos un año, no sé si lo tomaste en cuenta pero hoy ya no importa, tenía planes de comprar un anillo y alianzas nuevas para nosotros, pero después de que te lastimé ya no usaste más la alianza que te dí y me dijiste que no usarías otro si lo compraba, así que no me importó comprarlo, me concentré en tratar de ganarte otra vez.

He estado cavilando mucho sobre lo acontecido, te extraño mucho e incluso terminé enviándote mensajes de texto recientemente diciendo que sabía que estabas bien pero que yo te extrañaba y tú fuiste honesta conmigo… me dijiste que estabas bien y que yo tenía que cuidarme, ocupar mi mente y que no querías darme esperanzas… de que todo lo que vivímos fue hermoso pero ya estaba en el pasado, y terminamos de buena manera, como amigos, incluso vivimos juntos por un tiempo después de terminar.

Todavía me preocupo por ti pero quería tener la frialdad que tienes para superar las cosas, sé que sufriste cuando te lastimé, pero creo que eso es todo, te deseo toda la suerte del mundo, creo que eres increíble, hermosa y desearía que pudieras entregarte más en una nueva relación, que pudieras. hacer esas cosas que a todos les gusta recibir porque eso es importante, ¿sabes? Hacemos cosas de corazón, pero es importante tener reciprocidad, tal vez todo hubiera sido diferente si hubieramos tenido un buen diálogo, pero creo que nunca lo sabremos ¿verdad?

Estos días una amiga me dijo que ella no creía que llegaríamos lejos, que estaba claro que yo era mucho más intenso y no veía lo mismo en ti (es extraño que ella diga eso ya que nunca estuvo cerca de nuestra relación, ella siempre nos vió de lejos) y al principio me resistía a estar de acuerdo pero hoy me detengo a pensar que tal vez ella tiene razón, pero yo soy así, vivo con muchas ganas, amo con mucho amor, sufro con mucho dolor… pero todo saldrá bien.

Veo que me perdí en el camino de alguna manera, no por ti, simplemente me perdí, de hecho me convertí en otra persona cuando te lastimé y seguí tratando de tapar el sol con el dedo, tratando de arreglarme a mi mismo, y cambié mi camino y desafortunadamente te hice infeliz porque me cansé y terminamos infelices, quiero volver a ser ese chico extrovertido, sonriente, que se despierta feliz y se va a dormir feliz pero hoy es solo tristeza, todo se ha detenido de nuevo, el trabajo está cerrado y ha sido abrumador quedarme dentro de la casa parado, mi cabeza me está destrozando pero me cuidaré y seguiré aquí si necesitas de mi, si necesitas a un amigo, acordamos ser amigos porque ambos eramos esenciales en la vida del otro pero por el momento necesito mi momento, mi tiempo para superar y sanar esta herida y cuando todo vuelva a estar bien sonreiré, viviré y podré hablarte sin imaginar lo que pude haber hecho de otra manera, hice lo que pude y lo intenté, ¡te lo juro! pero lamentablemente incluso después de un error, para que funcione, tiene que haber un intento por parte de ambos y no solo de uno.

Cuidate princesa, gracias por todo, perdón por la cicatriz y sé feliz, nunca olvidaré los buenos momentos que tuvimos juntos.

Autor: Joao Paulo

1 comentario en “Recordando mi bonita historia de amor (parte 2)”

Deja un comentario